Una vez más de vuelta a la escritura, con
nuevas historias de sexo en la ciudad, mientras escribo me imagino que en miles
de rincones, dos cuerpos se entregan para amarse, para sentir sus cuerpos, para
entregarse el uno al otro.
Esta historia le paso a una amiga, que me la
contó y que me pidió que la escribiera y como este espacio es para eso, aquí va,
debo decir antes que me gusto mucho la historia, por lo que tratare de ser fiel
en el relato.
La ocasión fue un matrimonio de una amiga de
ella, no tenia con quien ir por lo que invito a quien la venia acompañando hace
un rato en sus locuras, fueron en el vehículo
de él, al parecer en una camioneta, importante destacar esto por lo que vendrá,
y se fueron muy tempranos. Al llegar al lugar, una parcela especial para este
tipo de fiestas no había nadie, por lo que entraron y se estacionaron en un
lugar apto para esta situación pero aprovechándose del espacio, lo hicieron en
un lugar retirado de la ceremonia y fiesta pensando que vendrían muchos otros vehículos.
El matrimonio estaba lindo, en un espacio
abierto fue la ceremonia, luego un cocktail con mucho champagne, luego la
comida en una mesa llena de “locas” hablando grandes temas para cambiar el
mundo y luego el dancing.
Bailaron mucho, lo pasaban muy bien hasta que
a mi amiga le entro el diablo al cuerpo, después de muuucho bailar, se le ocurrió
ir a la camioneta a escarbar su cartera, pero con otras intenciones entre sus
manos. Se le acerca al oído a su pareja y le dice “vamos a la camioneta”,
recibiendo una respuesta que quizás no espera, “ahora ya”, a lo que mi amiga
con toda la patudez le dice “NO TE PASI ROLLOOOO”…. JAJAJAJA…. TE PASASTE…. Con
el diablo en el cuerpo y le dice toda suelta de cuerpo “NO TE PASI ROLLO”…. Bueno
pero partieron a la camioneta, estaba oscuro y con sorpresa se dan cuenta que
la camioneta había quedado aislada del resto de los vehículos, oculta por la
oscuridad de la noche, no se veía nada, mi amiga tomo su cartera y se queda al
parecer esperando que su pareja que era medio pavito, reaccionara y se tirara
al dulce y al parecer por ser esta vez, se le paso lo pavito. Se le acerco con pasión,
le toma su vestido… ahhh importante destacar que mi bella amiga andaba con un
vestido de fiesta y con unos zapatos bellísimos… se lo subió de a poco ella
incursiono en sus pantalones y empezaron a juguetear ocultos por la oscuridad,
apoyados sobre la camioneta, besándose y entregados a la noche. Abrieron la
puerta de la camioneta y como que entre afuera y adentro, ella se sentó en el
asiento del copiloto y él se ubico entre sus piernas y se hizo parte de ella,
preocupado simplemente porque alguien apareciera, se besaron se acariciaron, se
hicieron el amor como ambos habían imaginado, estaba algo helada la noche pera
la verdad que daba lo mismo, sus piernas un poco heladas, haciendo la fuerza
para sostener el momento de pasión pero todo daba lo mismo, lo importante era
que estaban ahí, gozando con todo, pero obviamente como ella le había dicho a él…
NO TE PASI ROLLOOOO PO….
Se armaron, y se fueron a bailaron, con las mejillas coloradas, pero eso daba los
mismo porque con tanto copete que había en el lugar otros andaban mas
coloraditos.
El momento se vive y se entrega todo lo que
el cuerpo tiene, se da y se recibe, se siente y se da para sentir, no importa
el lugar ni el momento, lo maravilloso es que sea algo de dos, que ambos se
preocupen que el uno del otro, que no sea un sencillo encuentro, sino mas bien
un completo encuentro de cuerpo y alma. Lo maravilloso es lo que queda al otro día,
a mi amiga le dolían los abdominales y su pareja las pierna, ya que después de
la fiesta se fueron a otro lugar, historia que es para otro relato ya que fue
en una habitación con ambientación japonesa y con un corsé que hacía que mi
amiga dejara a su loco enamorado aun mas loquito, con la imagen de su cuerpo
sobre el espejo…. Obviamente le digo a mis lectores que NO SE PASEN ROLLOOOOS
eso si po…jajajaja.
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